No os extrañe si alguno de vosotros recibe una llamada del CAI Zaragoza proponiéndoos una suculenta oferta para pasaros a la disciplina rojilla. No me cabe duda de que todos vosotros os pasaríais esa oferta por la canaleta del culo, sin duda para cualquiera de nosotros sería bajar de categoría pasar a formar parte de otro equipo que no fuera los gloriosos Defensore
Digo todo esto porque al partido del pasado domingo asistió, sin duda como ojeador, el ex-jugador del Real Madrid y del CAI Pep Cargol. Nada tiene que ver que ahora el bueno de Pep sea entrenador de los juniors del CAI que precisamente jugaban a continuación de nosotros.
Pep siguió con gran interés las evoluciones de nuestro equipo, sin dejar de tomar apuntes, copiando jugadas defensoras y recopilando información sobre nuestra alineación. Sin duda hicieron coincidir su partido para disimular la presencia de Pep como ojeador de nuevos valores. De nada les servirá esta añagaza. Si buscan traidores en este equipo lo tienen claro. No los hubo hace doscientos años y tampoco los habrá ahora.

El bueno de Pep no dejo de hacer anotaciones en su libreta. Los nombres de los defensores aparecerán subrayados y con decenas de notas al margen.
No os extrañe que los próximos encuentros del equipo que entrena se aprecien remedos de clásicas jugadas defensoras como el corte UCLA, los sajones o incluso alguna Furillada.
¡RAVUS ET FLAVA!
Pep siguió con gran interés las evoluciones de nuestro equipo, sin dejar de tomar apuntes, copiando jugadas defensoras y recopilando información sobre nuestra alineación. Sin duda hicieron coincidir su partido para disimular la presencia de Pep como ojeador de nuevos valores. De nada les servirá esta añagaza. Si buscan traidores en este equipo lo tienen claro. No los hubo hace doscientos años y tampoco los habrá ahora.
El bueno de Pep no dejo de hacer anotaciones en su libreta. Los nombres de los defensores aparecerán subrayados y con decenas de notas al margen.
No os extrañe que los próximos encuentros del equipo que entrena se aprecien remedos de clásicas jugadas defensoras como el corte UCLA, los sajones o incluso alguna Furillada.
¡RAVUS ET FLAVA!

