Este domingo en Tenerías los Defensores se enfrentarán a People Shine al filo de las 10:45. Un auténtico duelo en la cumbre que debe servirnos para acrecentar nuestra leyenda.
¡DEFENSORES!
viernes, 4 de noviembre de 2011
lunes, 31 de octubre de 2011
Apreturas en la Salle: Maño Hoop 66 - Defensores 69
Muy difícil el partido que tuvieron que levantar los Defensores este sábado ante los muchachos de Maño Hoop. La inferioridad numérica y la superioridad de años se confabularon en contra de los Defensores para apretar un encuentro que tuvieron encarrilado desde la mitad del partido.
Observados por los antiguos alumnos sallistas desde las orlas de los pasillos, los Caballeros Defensores hicieron acto de presencia en número de siete en el pabellón de la Salle Gran Vía. No presentábamos un equipo equilibrado pero la propia idiosincrasia desequilibrada de los Defensores no impedía por ello desarrollar un buen juego. El primer cuarto fue una orgía anotadora por parte de los dos rivales que acabó con un abultado 17 a 15 para los locales. La reanudación supuso un huracán defensor que con un parcial de nueve a cero en tres minutos desniveló el marcador. Los Maños no se rindieron y lograron acercarse, mediado el cuarto, a los seis puntos, pero con el marcador veinte a veintiséis, un nuevo arreón defensor con otro parcial de ocho a cero dejaba las diferencias en los catorce puntos, diferencias que se mantendrían hasta la mitad del encuentro con un marcador de 23 a 37. Tras el descanso parecía que la estrategia era mantener las diferencias y así lo hicimos, incluso las aumentamos a su máximo en el minuto cuatro, llegando a los dieciséis puntos y a los diecisiete en el último minuto de ese cuarto. Todo parecía decidido pero entonces comenzaría una reacción de nuestros rivales que hizo temblar nuestras convicciones. Antes de acabar conseguirían dos canastas dejando el marcador en 37 a 50 con el que nos iríamos al último descanso. Ese intevalo conocería uno de los episodios más intensos de psicología inversa que conoce el mundo del baloncesto. Eduardo, preguntado acerca del resultado del partido en esos momentos nos dijo que ganábamos de diez, cambiando nuestra percepción del encuentro y elevando nuestro estrés deportivo hasta un punto inimaginable para un ser humano corriente, las cosas parecían apretarse más de lo esperado y nuestra resistencia a los hechos debía ser colosal, como un coach de recursos humanos nos había preparado para el éxito. Pero antes de entrar de nuevo en juego nos dijo la verdad, ganábamos de trece. No se sabe si como consecuencia de esta relajación anímica o debido a la presión a todo el campo del rival, conseguimos mediante pérdidas de balón y empanadas varias que nos endosaran un parcial de siete a cero, que sumado a las canastas anteriores hacía un total de once a cero y dejaba la distancia en los seis puntos. Los Defensores hacían gala de una castaña tremebunda pero acrecentaban así su leyenda. Todos los grandes hombres tienen momentos de crisis, George Michael tuvo una debilidad en los baños, el príncipe Carlos quiso ser un tampax, los Defensores atravesaron un mal momento, sí, pero no por ello se dejaron arrastrar al desastre. Viejos Defensores y nuevos Defensores al cincuenta por ciento se confabularon para hacer lo que mejor saben: resistir. Dos tiros libres anotados por Eduardo nos daban algo de aire, aunque los otros dos que fallaba nos lo quitaban. Por si nuestra impericia fuera poco, a nuestros rivales les entraba todo. Un triple y una canasta reducían diferencias hasta los tres puntos recién comenzado el minuto cuatro. Al igual que cuando los franceses enseñaron sus feos coulottes en el Portillo, la cosa parecía perdida, pero al igual que entonces nadie tiró el cachirulo. Nuestros hombres altos consiguieron anotar un parcial de cinco a cero que nos dio un respiro. Un nuevo triple de nuestros rivales intentó acabar con nuestra moral de hierro pero Eduardo volvió a anotar dos tiros libres y yo uno, con mi habitual modestia, para mantener los seis puntos de renta. Un triple y dos canastas frente a una sóla nuestra volvía a apretar las cosas a sesenta y uno sesenta y tres a falta de dos minutos para el final. Una nueva reacción defensora los alejaba hasta los cinco puntos un minuto después, pero en una acción bajo nuestros aros un jugador rival cogió un rebote, Armando lo frenó en falta clara y el árbitro, muy riguroso, lo sancionó con una antideportiva que pudo cambiar el signo del encuentro. Afortunadamente fallaron los dos tiros libres, pero en la posesión que les correspondía por la falta, anotaron un triple que les dio alas. Estaban a dos puntos cuanto quedaban apenas treinta segundos. En la jugada siguiente Pablo sube el balón hasta el campo contrario donde recibe una falta y anota un tiro libre, en la siguiente jugada los rivales no consiguen anotar y Eduardo se hace con el balón que llega de nuevo hasta campo contrario. Acosado por dos rivales le pido a gritos que me pase el balón, él, auténtico mentalista, se da cuenta de que es otra maniobra de diversión propia de la psicología inversa y lanza el esférico en dirección contraria, hacia Armando, que libre de marca machaca figuradamente el aro rival para darnos de nuevo cinco puntos de ventaja. Sin tiempo para más, en la siguiente jugada ellos anotarían la canasta del honor que dejaría las cosas en el 66 a 69 final, un récord de anotación defensora.
Observados por los antiguos alumnos sallistas desde las orlas de los pasillos, los Caballeros Defensores hicieron acto de presencia en número de siete en el pabellón de la Salle Gran Vía. No presentábamos un equipo equilibrado pero la propia idiosincrasia desequilibrada de los Defensores no impedía por ello desarrollar un buen juego. El primer cuarto fue una orgía anotadora por parte de los dos rivales que acabó con un abultado 17 a 15 para los locales. La reanudación supuso un huracán defensor que con un parcial de nueve a cero en tres minutos desniveló el marcador. Los Maños no se rindieron y lograron acercarse, mediado el cuarto, a los seis puntos, pero con el marcador veinte a veintiséis, un nuevo arreón defensor con otro parcial de ocho a cero dejaba las diferencias en los catorce puntos, diferencias que se mantendrían hasta la mitad del encuentro con un marcador de 23 a 37. Tras el descanso parecía que la estrategia era mantener las diferencias y así lo hicimos, incluso las aumentamos a su máximo en el minuto cuatro, llegando a los dieciséis puntos y a los diecisiete en el último minuto de ese cuarto. Todo parecía decidido pero entonces comenzaría una reacción de nuestros rivales que hizo temblar nuestras convicciones. Antes de acabar conseguirían dos canastas dejando el marcador en 37 a 50 con el que nos iríamos al último descanso. Ese intevalo conocería uno de los episodios más intensos de psicología inversa que conoce el mundo del baloncesto. Eduardo, preguntado acerca del resultado del partido en esos momentos nos dijo que ganábamos de diez, cambiando nuestra percepción del encuentro y elevando nuestro estrés deportivo hasta un punto inimaginable para un ser humano corriente, las cosas parecían apretarse más de lo esperado y nuestra resistencia a los hechos debía ser colosal, como un coach de recursos humanos nos había preparado para el éxito. Pero antes de entrar de nuevo en juego nos dijo la verdad, ganábamos de trece. No se sabe si como consecuencia de esta relajación anímica o debido a la presión a todo el campo del rival, conseguimos mediante pérdidas de balón y empanadas varias que nos endosaran un parcial de siete a cero, que sumado a las canastas anteriores hacía un total de once a cero y dejaba la distancia en los seis puntos. Los Defensores hacían gala de una castaña tremebunda pero acrecentaban así su leyenda. Todos los grandes hombres tienen momentos de crisis, George Michael tuvo una debilidad en los baños, el príncipe Carlos quiso ser un tampax, los Defensores atravesaron un mal momento, sí, pero no por ello se dejaron arrastrar al desastre. Viejos Defensores y nuevos Defensores al cincuenta por ciento se confabularon para hacer lo que mejor saben: resistir. Dos tiros libres anotados por Eduardo nos daban algo de aire, aunque los otros dos que fallaba nos lo quitaban. Por si nuestra impericia fuera poco, a nuestros rivales les entraba todo. Un triple y una canasta reducían diferencias hasta los tres puntos recién comenzado el minuto cuatro. Al igual que cuando los franceses enseñaron sus feos coulottes en el Portillo, la cosa parecía perdida, pero al igual que entonces nadie tiró el cachirulo. Nuestros hombres altos consiguieron anotar un parcial de cinco a cero que nos dio un respiro. Un nuevo triple de nuestros rivales intentó acabar con nuestra moral de hierro pero Eduardo volvió a anotar dos tiros libres y yo uno, con mi habitual modestia, para mantener los seis puntos de renta. Un triple y dos canastas frente a una sóla nuestra volvía a apretar las cosas a sesenta y uno sesenta y tres a falta de dos minutos para el final. Una nueva reacción defensora los alejaba hasta los cinco puntos un minuto después, pero en una acción bajo nuestros aros un jugador rival cogió un rebote, Armando lo frenó en falta clara y el árbitro, muy riguroso, lo sancionó con una antideportiva que pudo cambiar el signo del encuentro. Afortunadamente fallaron los dos tiros libres, pero en la posesión que les correspondía por la falta, anotaron un triple que les dio alas. Estaban a dos puntos cuanto quedaban apenas treinta segundos. En la jugada siguiente Pablo sube el balón hasta el campo contrario donde recibe una falta y anota un tiro libre, en la siguiente jugada los rivales no consiguen anotar y Eduardo se hace con el balón que llega de nuevo hasta campo contrario. Acosado por dos rivales le pido a gritos que me pase el balón, él, auténtico mentalista, se da cuenta de que es otra maniobra de diversión propia de la psicología inversa y lanza el esférico en dirección contraria, hacia Armando, que libre de marca machaca figuradamente el aro rival para darnos de nuevo cinco puntos de ventaja. Sin tiempo para más, en la siguiente jugada ellos anotarían la canasta del honor que dejaría las cosas en el 66 a 69 final, un récord de anotación defensora.
Una nueva gesta que fue vista en directo por nuestra afición sin la cual seguramente el triunfo hubiera sido más difícil de lo que ya fue. Una victoria que a estas alturas del campeonato no se explica por la casualidad sino por el trabajo, y por qué no decirlo, por la calidad atesorada por unos personajes que si bien no saben jugar muy allá, sí saben sufrir y ducharse como hombres, ¡los Defensores!
¡RAVUS ET FLAVA!
viernes, 28 de octubre de 2011
Jornada II
El sábado a las 17:30 en el pabellón de la Salle Gran Vía y frente a Maño Hoop los Defensores intentarán seguir con su alucinante racha de victorias. Invitamos a todos nuestros fans a presenciar tamaña gesta.
¡DEFENSORES!
lunes, 24 de octubre de 2011
Buen comienzo: Defensores 55 - Queridísimo Altavoz 39
Vencidos el Real Zaragoza y el CAI, caídos Gadafi y Antoñete, desprestigiado el Fondo Monetario Internacional, los Magníficos Defensores se erigen en referencia mundial de la honestidad y el trabajo bien hecho. Con todas las incorporaciones que hemos sumado al barco Defensor, este domingo teníamos el reto de comenzar a urdir los mimbres de un equipo remozado. Se notó la novedad y aunque los rivales no acabaron de transmitir una sensación de agobio en el marcador las diferencias no fueron definitivas hasta el último cuarto.
Furillo inauguró un primer cuarto que fue una toma de contacto con la temporada como así reflejó el marcador final, un miserable 6 a 7. El segundo nos premitió alcanzar a nuestro rival gracias a unos contrataques que dejaban el marcador en doce a nueve a la mitad de ese periodo. Aunque una buena reacción del equipo rival apretó las cosas a un catorce trece, un par de triples de Catapultae y de Eduardo nos permitieron alejarnos un poco. Lástima que al final del primer tiempo fueran ellos los que acertaran con otro triple volviendo a apretar las cosas con un 25 a 21. En el tercer cuarto las distancias se mantuvieron oscilantes entre los cuatro y siete puntos con 39 a 32 de resultado final. Y en el cuarto definitivo nuestra superioridad en la zona acabó por decantar el encuentro a nuestro favor con unas diferencias que se ampliaron hasta los ocho o diez puntos y que terminaron con el 55 a 39 final.
Furillo inauguró un primer cuarto que fue una toma de contacto con la temporada como así reflejó el marcador final, un miserable 6 a 7. El segundo nos premitió alcanzar a nuestro rival gracias a unos contrataques que dejaban el marcador en doce a nueve a la mitad de ese periodo. Aunque una buena reacción del equipo rival apretó las cosas a un catorce trece, un par de triples de Catapultae y de Eduardo nos permitieron alejarnos un poco. Lástima que al final del primer tiempo fueran ellos los que acertaran con otro triple volviendo a apretar las cosas con un 25 a 21. En el tercer cuarto las distancias se mantuvieron oscilantes entre los cuatro y siete puntos con 39 a 32 de resultado final. Y en el cuarto definitivo nuestra superioridad en la zona acabó por decantar el encuentro a nuestro favor con unas diferencias que se ampliaron hasta los ocho o diez puntos y que terminaron con el 55 a 39 final.
Lo mejor es sin duda el resultado, que nos coloca terceros en la tabla y nos da algo más de tiempo para ir acoplándonos (deportivamente hablando), a la espera de que Jose se recupere y de que Eduardo sane también las heridas que una hamburguesa gabacha le produjo en la mano.
¡DEFENSORES!
lunes, 5 de septiembre de 2011
El regreso de los indomables Defensores
Respetados, envidiados, atractivos e inteligentes, más destartalados que nunca, con las ideas menos claras pero con la misma bizarra forma de ser, por fín han regresado... ¡los caballeros Defensores!
No hace mucho, cuando despedíamos la temporada más exitosa de la historia de la Defensoridad, os dije que no tadaría en convocaros a una nueva gesta. Ha llegado ese momento. Lo ha precedido un verano intenso, con una campaña de captación de jugadores fiel reflejo de la importancia que este equipo tiene en el baloncesto nacional y aún internacional. El verano que termina tenemos que dar gracias a mucha gente, por ejempo al señor Guon quien me ofreció amablemente una suculenta oferta para ser el coach de un equipo chino y que tuve que declinar, a Camila, quien quiso formar parte de nuestra escuadra desde el otro lado del Atlántico y a campeonas.com revista deportiva que, embriagada por nuestra ágil prosa y savoir faire deportivo nos animó a que colaboráramos en su revista femenina a través de este blog sin caer en la cuenta, o tal vez bien sabedora de ello, de que los Defensores son un equipo masculino, y a pesar de su habilidad para compartir pastillas de jabón en la ducha, de hombres. Agradeciendo también a todos los que han presentado sus candidaturas para jugar con nosotros su ofrecimiento, al final han sido cuatro los refuerzos que van a tener la grave responsabilidad y el inmenso honor de defender nuestros colores. Estos son, por orden de aparición, los nuevos Defensores:
Número uno del draft Eduardo, un auténtico jugón de las canchas y el Jiménez Losantos de los foros baloncestísticos, honesto y fanfarrón dirá lo que piensa aunque te guste, maniquí perfecto en el que lucirían con lustre un trabuco y un cachirulo para desesperación de los gabachos que quisieran abarcarlo.
Número dos David, pívot rápido y efectivo, otro jugador llegado de la Corte para foguearse en las trincheras, viejo conocido de los entrenos era cuestión de tiempo que se integrase en la infantería defensora tras compartir sus pastillas de jabón.
Número tres Armando. Una de las caras nuevas procedente de la leva de captación que hemos llevado a cabo. ¿Cómo no integrar en nuestra escuadra a alguien que emplea para denominarse a sí mismo un gerundio, y más aún si el verbo conjugado para ello es el verbo armar? alguien así no podía escaparse a la disciplina de pluma y espada tan caracterísitica de nuestro equipo si además une a ello una probada solvencia bajo los aros.
Número cuatro, Pablo, el benjamín del grupo que nació cuando yo empezaba a pensar en la retirada. Su juventud no le impide atesorar sólidos conocimientos baloncestísticos que le evitarán el trauma de tener que aprenderlos de nosotros. Base rápido cuyos pulmones recién salidos de West Point insuflarán nuevos bríos a nuestros cuerpos aviagrados.
Y junto a ellos los viejos Defensores, más viejos que nunca pero también más experimentados, con arrugas y dolores pero con las mismas ganas de seguir anclados a una gesta que no admite renuncias. Lamentablemente no estará entre ellos Ricardo, quien por motivos laborales, deberá hacer frente a los gabachos de la crisis en solitario. Él sabe que los Defensores no abandonan nunca a uno de sus hijos y esperarán pacientes el momento de su regreso.
Con todas estas novedades pero con el mismo regusto heroico de todas las temporadas, comienza ésta, la que a buen seguro será la que logremos el ansiado éxito que todavía no sabemos en qué consistirá. Para ello tenemos la primera oportunidad este domingo frente a Queridísimo Altavoz a las 10:45 en nuestra casa, en la tierra abonada con el sacrificio de nuestros egregios próceres, en las Tenerías. Y ahora, daré la orden que un día os prometí y que sé que estabais esperando:
Con todas estas novedades pero con el mismo regusto heroico de todas las temporadas, comienza ésta, la que a buen seguro será la que logremos el ansiado éxito que todavía no sabemos en qué consistirá. Para ello tenemos la primera oportunidad este domingo frente a Queridísimo Altavoz a las 10:45 en nuestra casa, en la tierra abonada con el sacrificio de nuestros egregios próceres, en las Tenerías. Y ahora, daré la orden que un día os prometí y que sé que estabais esperando:
¡AVANCEN DEFENSORES!
martes, 14 de junio de 2011
Anuncios
Muchachos, nuestra campaña de captación de pivots se inicia con la creación de un mensaje que capte aficionados para la causa. Antes de mandar dicho mensaje a la Federación someto a vuestra consideración una serie de propuestas con la seguridad de que alguna de ellas concitará el interés de todos. A pesar de la dificultad que entraña describir en un par de frases toda nuestra idiosincrasia, he intentado reflejar en ellas nuestra viril forma de ver la vida. Desde luego podéis hacer las apreciaciones y aportaciones que se os ocurran. Pivots y pivats del mundo, ¡responded!
"Mal equipo de baloncesto busca buenos jugadores para transferencia mutua de conocimientos"
"Buscamos pivots. Franceses abstenerse. Se valorará sentido del humor. Conocimiento del Reglamento no imprescindible. Razón aquí"
"Dioses del baloncesto. Todos los tamaños. Copas. Especial principiantes. Céntrico. Francés no. Buscamos pivots serios para ganar liga y lo que surja"
"Defensores. Sanos y divertidos. Gustándoles las duchas, buscan pivot o similar para amistad y relación estable"
"Defensores. Cachondos. Recibimos en uniforme, miércoles tarde y domingos mañana. Haz realidad tus fantasías deportivas"
"Defensores. Ocho muñequitos para que jueges con ellos. Si te va el gris pero también el amarillo, ven, no te arrepentirás"
"Defensores. ¿Por qué no?"
miércoles, 8 de junio de 2011
Rompan filas
Cansados y depauperados los equipos de la Social, han alcanzado las tropas Defensoras sus últimos objetivos deportivos. La Liga ha terminado.
El Capitanísimo.
Todo tiene un final y el de esta Liga Social lustrada por la presencia de los Defensores, ha llegado al suyo. Una vez pasada la euforia de los partidos es hora de hacer frío balance de una temporada que no puede calificarse sino de histórica para nuestro equipo. Si hace tres años ocupábamos la undécima posición de doce equipos, el año pasado éramos los décimos de catorce y éste hemos logrado la sexta posición de trece equipos. Una progresión que ha suscitado la callada admiración de nuestros rivales, los mismos que tantas veces se preguntaron, con reverencial respeto, cómo podían estar perdiendo con la cuadrilla grisigualda, cómo gente que desconocía las más elementales reglas de este deporte podía resultar tan atractiva moviendo un balón. La respuesta siempre es la misma. Es imposible perder cuando la razón está de tu parte, cuando con tu lucha avalas años de demostrada probidad, cuando tu belleza y elegancia son meros adminículos en un todo superior.
Siempre los Defensores han luchado en inferioridad. El año comenzaba con la baja de el Chavi, la tardana incorporación de Catapultae y la ausencia, por lesión primero y por trabajo después, de Ricardo. En la última etapa de la liga serían Pepe por paternidad y José Ignacio con su traumática lesión los que nos dejarían. En definitiva raro era el partido al que acudíamos siete jugadores. Pero jamás dejamos de acudir a ninguno. Aún en las peores condiciones siempre había un Defensor en las barricadas dispuesto a empuñar un balón. Y todos sabemos que vivimos esas peores condiciones. Se ganaron partidos con cuatro jugadores y mientras todo el orbe social se frotaba los ojos con justificada incredulidad, nosotros éramos capaces de repetir la hazaña con tres jugadores sobre el campo. No fuimos pasto de las crónicas sociales, no ocupamos ningún titular y con toda la razón, puesto que para los Defensores, hijos de una estirpe única, guardianes de una prosapia envidiable, la victoria heroica no es noticia.
Pero pese a que deportivamente ha sido una campaña exitosa, el recuerdo de este año va a ser para mí negativo. Y es que este año va a ser el de la despedida de dos grandes Defensores, dos jugadores clave dentro y fuera de las duchas, que no estarán en las canchas pero que tendrán las puertas de los vestuarios abiertas. La más traumática sin duda es la de José Ignacio por cuanto su despedida no ha sido voluntaria sino fruto de una desgraciada lesión. La de Pepe, más agradable si me permitís, al tratarse de una excedencia por paternidad. Un Defensor nunca dice adiós del todo, por eso estoy convencido de su vuelta a nuestra disciplina dentro de algunos años, cuando termine de perfilar la educación espartana de una niña destinada a engrosar las filas de futuros equipos Defensores. Tal vez la única que llegue a entender algún día las órdenes de su padre en los tiempos muertos. Enhorabuena amigo.
Pero pese a que deportivamente ha sido una campaña exitosa, el recuerdo de este año va a ser para mí negativo. Y es que este año va a ser el de la despedida de dos grandes Defensores, dos jugadores clave dentro y fuera de las duchas, que no estarán en las canchas pero que tendrán las puertas de los vestuarios abiertas. La más traumática sin duda es la de José Ignacio por cuanto su despedida no ha sido voluntaria sino fruto de una desgraciada lesión. La de Pepe, más agradable si me permitís, al tratarse de una excedencia por paternidad. Un Defensor nunca dice adiós del todo, por eso estoy convencido de su vuelta a nuestra disciplina dentro de algunos años, cuando termine de perfilar la educación espartana de una niña destinada a engrosar las filas de futuros equipos Defensores. Tal vez la única que llegue a entender algún día las órdenes de su padre en los tiempos muertos. Enhorabuena amigo.
Con todo ello los Defensores se enfrentan a nuevos retos, nuevos horizontes que alcanzar con almas nuevas, con caras nuevas pero con los mismos ideales de siempre. Así pues comienza desde ahora un proceso de reclutamiento que nos permita cubrir sus bajas. Proceso del que recibiréis cumplidas noticias y que debe culminar con la contratación de, al menos, dos nuevos pívots para el equipo. Para los que estéis pensando en formar parte de esta tropa es mi deber advertiros de que el camino no es fácil. Entrar en los Defensores es de hecho más difícil que formar parte de los Seals o encontrarle un traje a Gadafi. Las pruebas que pasaréis servirán para conocer el límite de vuestras capacidades, para llegar allí donde nunca imaginasteis que serías capaces de llegar, para derrotar al gabacho que lleváis dentro y hacer emerger al súperhombre Defensor. No todos lo conseguiréis, pero cuando por fin algunos de vosotros, los elegidos, tengáis el honor de vestir de Gris y Amarillo, os daréis cuenta de que todas esas pruebas, todos esos sacrificios, no han sido sino una pequeña muestra de todo lo que tendréis que sufrir como Defensores, porque como dijo aquella, la fama cuesta y aquí es donde vais a empezar a pagar, con sudor. A cambio, la gloria y el honor de poder compartir con la gran familia Defensora las mieles que otros no llegarán a imaginar, de formar parte de las más ilustres páginas de la historia.
Sabido es que un Defensor nunca descansa, todo lo más reposa con egregia actitud su canónico soporte físico, pero ha llegado la hora de la holganza para nosotros. Sé que estaréis siempre alerta, con el uniforme preparado y las pelotas (de baloncesto) dispuestas, mientras apuréis la cerveza vuestros elevados sentidos permanecerán atentos y vuestras piernas tensionadas a la espera de ese famoso grito que nos reuna de nuevo: ¡Defensores! Pero ahora os habéis ganado el descanso. Os convocaré de nuevo más adelante para nuestra sagrada misión, cabalgaremos juntos por los yermos campos de batalla, uniremos nuestros viriles brazos gritando al viento nuestro nombre antes de jugarnos el todo por el todo, lanzaremos con alegría las pastillas de jabón entre el obnubilador vapor de las duchas. Pero ahora, Defensores... ¡Rompan filas!
RAVUS ET FLAVA
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