lunes, 20 de octubre de 2008

Los defensores crean espectación

Hermanos Defensores:

No os extrañe si alguno de vosotros recibe una llamada del CAI Zaragoza proponiéndoos una suculenta oferta para pasaros a la disciplina rojilla. No me cabe duda de que todos vosotros os pasaríais esa oferta por la canaleta del culo, sin duda para cualquiera de nosotros sería bajar de categoría pasar a formar parte de otro equipo que no fuera los gloriosos Defensores.
Digo todo esto porque al partido del pasado domingo asistió, sin duda como ojeador, el ex-jugador del Real Madrid y del CAI Pep Cargol. Nada tiene que ver que ahora el bueno de Pep sea entrenador de los juniors del CAI que precisamente jugaban a continuación de nosotros.
Pep siguió con gran interés las evoluciones de nuestro equipo, sin dejar de tomar apuntes, copiando jugadas defensoras y recopilando información sobre nuestra alineación. Sin duda hicieron coincidir su partido para disimular la presencia de Pep como ojeador de nuevos valores. De nada les servirá esta añagaza. Si buscan traidores en este equipo lo tienen claro. No los hubo hace doscientos años y tampoco los habrá ahora.

El bueno de Pep no dejo de hacer anotaciones en su libreta. Los nombres de los defensores aparecerán subrayados y con decenas de notas al margen.
No os extrañe que los próximos encuentros del equipo que entrena se aprecien remedos de clásicas jugadas defensoras como el corte UCLA, los sajones o incluso alguna Furillada.

¡RAVUS ET FLAVA!



Demasiados Pájaros: Páharos Chupacharcos 66 - Defensores 40

Una vez más vemos la cara amarga del baloncesto pero lo hacemos desde la épica que siempre nos acompaña. Únicamente con siete efectivos la cosa no pintaba nada bien para nosotros, más aún con la aparición tardana (pero aparición al fin y al cabo) de Peplowski y su marcha precipitada que hizo que nos batiéramos el cobre durante un buen rato sin pivots reales. En estas condiciones sólo podíamos apelar a la resistencia porque además ellos eran muchos más (y más jóvenes) y eso se notaba en cada cambio que hacían.

Puntos positivos:

Dimos la cara, eso es tal vez lo más importante. A pesar de que nos endilgaron la mayor diferencia en contra que hemos soportado también les rompimos algunos huevos del nido y les metimos nuestra segunda mayor anotación.
Álvaro, que no se había estrenado “entero” cumplió bien su papel y luchó lo suyo, por lo que pude ver peleó rebotes defensivos e incluso consiguió su “primera sangre” en una acción de casta en la que anotó una canasta tras rebote ofensivo. En cuanto a Jorge ha resultado ser un fichaje de primer orden, manejó el balón, aportó serenidad y metió puntos (entre ellos tres triples). Para alguien que no había jugado nunca (salvo aquél entreno en las piscinas hace meses) está más que bien, creo que podríamos adjudicarle el MVD (Defensor más valioso) del partido. Por momentos pensé en cómo hubiera sido la cosa si hubiésemos contado con Drogakevicius, Jose y Chavi además de con José Ignacio y Oskarevic, claro, hubiéramos traído algunas perdices para la cena. Pero bueno así están las cosas y estamos los que estamos no podemos quejarnos ni excusarnos.
Metimos más puntos que otras veces, eso es un avance porque si conseguimos llegar a los cincuenta puntos creo que podemos ganar el partido. Desde luego la única forma de meter puntos es tirar a canasta, cosa que a veces nos cuesta hacer, mareamos el balón y al final nos lo comemos, ayer tiramos más, a ver si nos soltamos y nos arriesgamos a tirar más balones. Aunque en este apartado yo tuve muchos pájaros en la cabeza y me tiré muchos pepinos en malas posiciones que no debía haber tirado (disculpas) fruto también del desorden circundante, es cierto que hay que tirar pero con más orden. En este sentido también tendríamos que conseguir que más gente metiese puntos, ellos por ejemplo tuvieron a siete jugadores anotando cinco o más puntos y eso marca la diferencia.
Tuvimos algunas acciones de casta en la que les robamos el alpiste a los pollitos, demostramos que con un pulmón de más o una barriga de menos las cosas hubieran sido de otra forma.

Puntos negativos:

No jugamos ordenadamente. La verdad es que los cambios que hacíamos obligaban a cambiar de puesto según el que entrase con el consiguiente desconcierto que eso provocaba. Yo personalmente me vi muy descentrado, a veces pensaba que alguien iba a subir la bola pero no estaba o a veces me quedaba yo y ya había otro, amén de no saber bien dónde ubicarme en ataque y pululando por la cancha.
No encontramos una forma de atacarles, en parte por falta de personal interior, en parte por desorden y en parte por nervios. Esto también nos pasó en la Copa y lo solventamos con rodaje.
Nos metieron más puntos que nunca. Sin duda no fue nuestro mejor partido en defensa.
Nos faltó el resuello en algunas ocasiones, lógico, pero en la Copa aguantábamos más, esperemos que la práctica nos haga resurgir como el ave fénix.

En definitiva, faltos de rodaje con personal escaso y descompensado nos enfrentamos a unos pájaros de cuenta que sin ser excesivamente buenos sí funcionaron mejor como equipo con más refrescos y más gente que anotaba aunque no fuera mucho. En nuestro descargo decir que es el primer partido de liga y que de aquí a dos o tres partidos ya tendremos cogido el ritmo, a ver si con la incorporación de José Ignacio y la del colega de Álvaro y una dosis de organización podemos hacer mejores papeles. Despacharos a gusto con vuestros comentarios. Ah, una última cosa: sois los mejores.

Las estadísticas del partido mañana.
¡Ravus et flava patricios!

domingo, 19 de octubre de 2008

Defensores Galardonados

Hermanos Defensores:

Antes de que mi hermano y Capitano haga el análisis oficial del partido que jugamos este domingo quiero haceros llegar esta imagen de algunos de los camaradas que participaron en el primer sitio de esta liga y lo dieron todo por sus colores haciéndose merecedores de la Gran Cruz Gris y Amarilla que lucen con orgullo en esta simpática instantánea, una pena que Peplowski tuviera que salir por peteneras y no acabara el partido y que el bueno de Alvaricius se encontrara en el excusado y no pudieran salir en la foto luciendo sus merecidos galardones.

¡GRIS Y AMARILLO!

jueves, 16 de octubre de 2008

Capitán Pakhicius, diario de guerra.

Cuartel General Defensor, tres días antes del comienzo de las hostilidades. 12:00 hora Zulú.

Oigo ya las algaradas enemigas y escribo estas líneas en el convencimiento de que el sacrificio de la próxima batalla nos investirá de gloria. Mientras ajusto mis muñequeras, doy los últimos insuflos de aire a mi balón y extiendo mi uniforme gris y amarillo impecablemente planchado sobre mi camastro, repaso mentalmente los avatares que nos han traído hasta aquí oyendo cómo los muchachos cantan himnos victoriosos en la cantina. Esas medallas sobre la pared de mi despacho me cuentan una historia de sacrificios pero también de pureza moral difícil de igualar. Nos enfrentamos a doce enemigos que harán lo posible por aniquilarnos pero recordad que no importa si ellos son más o mejores, vosotros sois Defensores. Ganaremos porque nos asiste la razón y la estética. Aún diré más: ya hemos ganado porque ningún equipo alcanza siquiera a hacer sombra a la larga (y dura) historia de los Defensores. Cuando me dirija a vosotros dentro de varios meses estoy convencido porque os conozco bien, de que lo haré a unos héroes, a unos hombres que han defendido la gloria que tanto les costó alcanzar con uñas y dientes. Saludaremos entonces a los camaradas caídos y les honraremos con nuestras conquistas.

Hermanos: ¡Dios salve a los Defensores!

miércoles, 15 de octubre de 2008

Los Doce (menos dos) del patíbulo


Con la incorporación de Jorge y las bajas de el Chavi y Drogakevicius se cierra el círculo defensor, un círculo formado por diez estrellas. Diez hombres reclutados y preparados para una misión suicida con la que redimiremos nuestras faltas pasadas. Es ahora más necesario que nunca hacer una breve semblanza de los integrantes de este equipo magnífico predestinado a la gloria deportiva para que nuestros rivales conozcan a sus verdugos. He intentado ser lo más objetivo posible teniendo en cuenta que este grupo humano está compuesto por una suerte de personalidades deportivas rayanas en lo excepcional cuya valía hace que la pluma se deslice fácilmente hacia el elogio. En cualquier caso dejemos que la realidad nos recuerde nuestras carencias y centrémonos en nuestras fortalezas.


Estos son los defensores de la temporada 2008 – 2009:


Con el número 4…¡Pakhicius!
Poco puede decirse de este jugador veterano de cuantas ligas y torneos surcan el suelo patrio. Sólo un físico portentoso explica su presencia en la élite a su edad. Resulta asombroso repasando su carrera deportiva que cuando empezó a jugar algunos de los que hoy son sus compañeros todavía no habían nacido. Tirador experto, defensor sacrificado, si las lesiones le respetan seguirá aportando sus habilidades al equipo. Sus gestiones administrativas parecen depararle un futuro en el cuerpo técnico cuando, dios quiera que sea muy tarde, considere llegado el momento de la jubilación.
Con el número 5… ¡Oskarevic!
Jugador versátil que puede ejercer tanto de pivot como de alero, inmerso en un duro clinic en Extremadura, el trabajo lo apartó de los defensores durante la Copa pero parece recuperado para, al menos, la mitad de la liga cuando su presencia se haga más necesaria que nunca. Suple su falta de kilos con una inusitada habilidad para aparecer allí donde el balón va a caer.
Con el número 6… ¡Ricardo!
Rudo fajador en la zona propia y habilidoso penetrador en zona ajena que de vez en cuando hunde la moral del rival con un triple. Su trabajo en la sombra puede pasar desapercibido para los poco entendidos pero es fundamental para el equipo. Desde que asistió al Sitio de Montcasa nos ha seguido en nuestras andanzas.
Con el número 7… ¡Alvaro!
Inédito prácticamente durante la Copa, con la heroica salvedad del Sitio de Montcasa, ha demostrado sin duda que su mayor fuerza es una capacidad de sacrificio fuera de toda duda. Si un obús le arrancase las piernas llegaría arrastrándose hasta la zona rival para lanzarse a los pies del enemigo y dificultar su avance.
Con el número 8… ¡Jorge!
Último fichaje defensor. Se incorpora con la misión de ayudar en tareas de manejo de balón aportando también un certero tiro exterior. Con él en nuestras filas la legendaria artillería defensora puede hacer que incluso sobren pivots para ir a por el rebote.
Con el número 9… ¡Jose!
Base eléctrico y hábil dominador del balón que aporta rebotes defensivos. Pillería y genialidad en estado puro. Otro defensor que asistió al comienzo del equipo y que se vio apartado de él por motivos laborales. Aquél contubernio curricular unido a este otro médico al que está sometido deben servir para que todas esas ganas contenidas estallen en la cancha para orgiástico disfrute de nuestro juego.
Con el número 10… ¡Peplowski!
Al hablar de Peplowski podríamos hacerlo como si fuera de la Gran Bertha. Cien kilos en canal capaces de abrir brecha en la zona más aguerrida. Como una Matrioska, bajo ese físico de cinco rocoso se oculta el fino estilismo de un base habilidoso. Si Oscar era versátil Peplowski es polivalente al máximo. Sus conocimientos técnicos vertidos gracias a una verborrea incansable nos ilustran sobre la marcha de mil y un conceptos baloncestísticos de los que muchos carecemos.
Con el número 13… ¡Furillo!
Uno de los jugadores con mayor progresión. Todos recordamos su primera actuación con aquel bocinazo sancionado con una técnica, una boutade propia de un jugador que lo da todo y su última actuación con dos triples incluidos y jugando los cuarenta minutos al más alto nivel. Jugador necesario dentro y fuera del terreno de juego al que la parte estética del equipo debe gran parte de su éxito.
Con el número 14… ¡Camilo!
Convierte su zona de actuación en una trinchera difícil de superar. Su facilidad para conseguir sacar faltas en ataque a jugadores en teoría más habilidosos es antológica. Se convertirá en una pieza clave cuando traspase su desparpajo de los entrenamientos al terreno de juego. Impagables sus aportaciones musicales a la banda sonora de nuestro paso por las canchas. De nuevo otro jugador necesario también más allá del terreno de juego.
Con el número 15… ¡Jose Ignacio!
Nuestra torre. Destinado a ser nuestro cinco sobretodo tras la ausencia de el Chavi. Buen tiro exterior, excepcional visión de juego y jugador sacrificado en bien del equipo. Se le esperaba. Debe ser el jugador que marque la diferencia y equilibre al equipo con su juego interior.

¡Cuidado con los Defensores!

martes, 14 de octubre de 2008

Bajas, condecoraciones y jotas

Muchas novedades casi todas malas para los defensores estas semanas pasadas. Las bajas de Chavi y Drogakevicius por incompatibilidad de obligaciones y la de Jose por prescripción facultativa nos han mermado considerablemente. Chavi, nuestro mayor anotador y reboteador, pivot indispensable, mención “primera sangre” a los ocho defensores originales y Drogakevicius máximo triplista por partido y defensor abnegado son dos bajas que nos han dado en la línea de flotación. Si me permitís, no considero a Jose una baja porque estoy convencido de que tarde o temprano se unirá a la causa. Señores: ningún matasanos puede decidir cuándo un defensor deja de serlo.

Para centrarnos en las buenas tengo que deciros que la participación en la liga a partir de este domingo nos va a suponer a todos la consecución de las “Alas de Bronce” que adornarán el escudo de cada uno de los que formemos parte de este proyecto. Una insignia más que flambeará en nuestros historiales.

Por último, pasadas ya las fiestas del Pilar incluyo un par de joticas que se han oído estas fiestas en más de una reunión jotera y leído en algún adoquín de fresa:
“Este que está pa servite
un Defensor es en calzones
que defiende lo indefendible
y le importa tres cojones”

“Joven Defensor o abuelo
ya lo dicen varias jotas
no limpiéis mucho el suelo
porque arrastra las pelotas”

jueves, 2 de octubre de 2008

Defensofelicidades

Si hace unos días enviábamos felicitaciones a un defensor, hoy repetimos. Un año más de experiencia deportiva para nuestro compañero y sin embargo amigo Camilo.
Felicidades de parte de la familia defensora.